La historia detrás de nuestro calzado barefoot (y por qué no es solo un calzado)
Durante años creí que mis pies estaban rotos.
Usé zapatos ortopédicos de chica, plantillas toda la vida, y a los 30 años llegué a la conclusión de que la solución definitiva era operarme ambos juanetes al mismo tiempo.
Ocho años después, los juanetes volvieron a salir.
Ahí entendí algo que nadie me había dicho antes:
El problema no era mi anatomía. Era el molde rígido donde intentaba meter mis pies.
La cirugía cortó el hueso, pero no cambió el hábito.
Y me hice una promesa: esa historia de dolor y restricciones terminaba conmigo. Y nunca — pero nunca — iba a empezar para mis hijos.
Así nació Kuma Barefoot.
No para vender zapatos. Sino para devolverle a los pies la libertad con la que nacieron.
Creamos un calzado con espacio real para los dedos, suelas que permiten sentir el suelo y cero estructuras que fuercen lo que ya es perfecto.
Es el seguro de salud que yo no tuve.
Sé que tenés dudas. Yo también las tuve.
Sé lo que es tener miedo a elegir mal. Por eso seguimos aprendiendo — de la mano de kinesiólogos, podólogos y de cada familia que nos escribe.
No tenemos todas las respuestas. Pero tenemos un compromiso absoluto con la salud de esos pies.
Kuma somos Sol y Albert.
Una marca que recién empieza, pero con más de 20 años de experiencia en fabricación de calzado detrás.
Eso nos dio algo que pocas marcas tienen desde el día uno: la honestidad para decir que el calzado convencional no se puede adaptar al calzado barefoot — hay que construirlo diferente desde el primer paso.
Desarrollamos un proceso de producción completamente nuevo desde cero.
Línea de adultos, niños y colegial — porque el movimiento consciente es para toda la familia. 🐾
Si buscás un camino diferente — para vos o para tu familia — acá estamos para acompañarte.
Paso a paso. 🐾
